the last train

the last train

jueves, febrero 26, 2009

mi padre tenía un tío llamado Roger



yo lo vi una o dos veces
cuando era muchacho y creía,
y en las noches de tormenta
rezaba un padrenuestro
para pedir por la lluvia.
su nariz era roja
como una remolacha
y usaba anteojos con marco fino de oro.
no me traen las imágenes o el sonido grabado en la memoria,
su voz, que descuento grave.

en las tardes de viento sur
se me recorta un rancho de adobe
en las sombras bajas de mis ojos
y tres árboles negros
vertiendo sus hojas
en canales invisibles
que desaguan en la tierra.

terminaba la visita,
abría una tranquera
de madera de quebracho
y al pasar atrapaba con su mano
mi pelo libre y largo,
con sus ojos entrecerrados me decía:
' es que no me gustan los números impares, pichón'.

ya en el recodo del camino
oía dos tiros del doce recortada
y las sombras de los árboles
eran una con la noche.